Etiquetas

, , , ,

Ayer me embriagué, me embriagué a más no poder, ella no lo supo, pero fue por su ausencia, luego de convivir tantos lindos momentos, acá, entre mis brazos, se tuvo que marchar no porque lo quisiera, sino porque las opciones no calcularon bien nuestro deseo de estar juntos…

No sabía si bebía mis propias lágrimas o si la tristeza le cambió el sabor a mi botella con ron, lo cierto es que la amargura de su partida con nada pude endulzarla y estuve así, por largo rato, hundido en pensamientos y recuerdos de su encantadora compañía, de esa deslumbrante sonrisa que le da sentido a mis días, del regalo de sus miradas cuando sus ojitos tiernamente posan sobre mí… Pienso que el alcohol me hizo divagar por unos minutos, es que si ella no está entonces para qué el amor? Este amor que traspasa mi corazón en cada una de sus caricias, en cada uno de sus besos.

Si algo es seguro, es que le adoro, que le amo y que su ausencia es el mejor de los venenos para este escritor de amores.

Anuncios